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Historia escalofriante

¿Alguna vez te ha pasado sentir que alguien te mira mientras duermes a mitad de la noche en tu habitación? Considero que a todos en la niñez nos ha pasado, pero esa noche, en esa ocasión, aquel ser que desconocía no solo se conformó con observar mis sueños, sino que se atrevió a manifestarse a través del contacto físico. Estoy muy convencida de que no fue un sueño. Te contaré una historia escalofriante y muy real.

El comienzo

Resulta que llevaba apenas unos meses cuando mi bisabuela falleció. Recuerdo que mis tías comenzaron a repartir las pertenencias de mi bisabuela con toda la familia. Yo todavía no podía creerlo. No podía aceptar su partida.

Entre las pertenecías que me tocaron a mí, se encontraba ropa y un colchón ortopédico, yo dormía en ese colchón cuando aquella noche sentí la presencia de un ser desconocido a unos cuantos centímetros de mí.

Entrando más al contexto

En ese entonces mi madre trabajaba en una ciudad alejada de la casa en donde vivíamos, aquella casa era rentada, pertenecía a otra persona que años atrás había tenido un accidente ahí: su casa se incendió y las dos de las tras habitaciones que tenía habían quedado totalmente quemadas. Mi hermana menor y yo dormíamos en la habitación dónde se cuenta que inició escalofriante el incendio, compartíamos la habitación y nos quedábamos en casa con papá. Nuestra habitación se encontraba en medio de otras dos: la de mi padre y un cuarto que no había sido remodelado, ahí, el dueño de la casa almacenaba las cosas que se habían salvado del incendio.

La historia escalofriante

Una noche, cuando mi padre y mi hermana dormían profundamente, yo sentí una mirada escalofriantes y persistente en mí, parecía venir de la otra habitación, pero decidí ignorarlo por completo…que gran error, fue entonces cuando sentí que “alguien” se había sentado en la orilla de mi colchón, pero no articuló ninguna palabra, ni percibí su respiración o algún otro movimiento. Fue entonces cuando comencé a prestar más atención a los ruidos de la noche: mi padre estaba profundamente dormido en su habitación; mi hermana, que se encontraba a unos pasos de mí, dormía tranquila y profundamente… (recordando que en ese entonces mi madre no vivía con nosotros) ¿Quién demonios estaba sentado a la orilla de mi cama?

¿Qué más sucedió?

Por instinto cubrí mi rostro con mis cobijas y entonces fue cuando comencé a sentir como lentamente una mano comenzó a dibujar mi silueta, lentamente… muy lentamente. Fue el minuto más largo de mi vida. Quería gritar, pero me quede sin voz; quería correr, pero temía que ese ser me hiciera algo o a mi hermana. Cuando sentí que rozaba mis hombros (una sensación horrible y escalofriante), cerré los ojos con fuerza, entonces se detuvo. Paso como un minuto para poder relajarme y decidir asomarme por encima de las mantas… no había nada, escuchaba los ronquidos de mi padre en la otra habitación y la respiración tranquila y pausada de mi hermana.

Actualmente

A veces pienso que pudo ser mi bisabuela, despidiéndose de mí, demostrándome que no debía de preocuparme y seguir mi vida normal, pero yo tuve tanto miedo aquella vez, que pienso podrá haber sido otra “cosa”, algo más que quería lastimarme, estoy segura, pero, por alguna razón, no se atrevió.

Tal vez suene raro, pero sé que es verdad, no fue un sueño, lo sentí tan real en cada uno de mis poros, en mi piel de gallina aquella noche que no podía gritar para pedir ayuda, moverme para huir o si quiera mirar para saber cómo era aquel ser.

Más historias así podemos encontrar por doquier. ¿Te gustaría compartirnos la tuya? Envíanos un correo a sustosquedangusto.web@gmail.com o visita nuestra sección de Foro para poder leer más.

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