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La Santa Inquisición: algunos métodos de tortura.

Como mucho sabemos, la Santa Inquisición tuvo una etapa de oscuridad en la humanidad y la fe. En la Edad Media, la Santa Inquisición era un líder de autoridad para la mayoría de las personas, las cuales debían seguir algunas reglas que ésta les imponía. Todos aquellos que se opusieran a obedecer dichas reglas se les nombrara “herejes” y eran castigados de una manera inhumana. ¿Sabes de qué manera el catolicismo torturaba a las personas que se oponían a sus reglas y cuestionaban sus mandamientos? Aquí te presentamos La Santa Inquisición y algunos métodos de tortura inhumanos.

Un poco sobre la Santa Inquicisión:

La Santa Inquisición fue organizada en 1231 por el Papa Gregorio IX, dejando a cargo de su dirección a los dominicos (jueces encargados de obtener la confesión de las personas acusadas), quienes tenían una manera salvaje de castigar a los transgresores, hasta que a mediados del siglo XIII llegaron al punto del uso de la tortura.

En España, los reyes católicos Isabel y Fernando fundaron el Tribunal de la Santa Inquisición en 1478, con la bendición del papa Sixto IV. El Tribunal estaba integrado por eclesiásticos, conocedores del dogma y moral católica. Ellos se encargaban de juzgar los delitos relacionados con la fe y las buenas costumbres. Este Tribunal también era el responsable de juzgar a aquellos que tenían otras religiones como los musulmanes y los judíos, además de vigilar la sinceridad de sus conversiones.

En América, la Inquisición fue establecida por Felipe II en 1570 y tuvo tribunales en México, Lima y, más tarde, en Cartagena de Indias.

Algunos métodos de tortura:

El potro

Para causar el mayor dolor posible al preso, se le ubicaba sobre una mesa que contaba con cuatro cuerdas. Cada una de ellas, para atar sus brazos y piernas. Las cuerdas de las muñecas se encontraban fijas a la mesa y las de las piernas se iban enrollando a una rueda giratoria. Cada desplazamiento de la rueda suponía una extensión lenta y dolorosa hasta que todas sus articulaciones se dislocaban. Aunque las evidencias históricas apuntan a que era usado especialmente en hombres, hay un caso registrado, el de Anne Askew, una poeta protestante que fue torturada y luego quemada por sus creencias contrarias a la Iglesia Católica.

Tormento de agua

Consistía en tumbar a la víctima sobre una mesa, atarle las manos y los pies, taparle las fosas nasales y, finalmente, introducirle una pieza de metal en la boca para evitar que la cerrase bruscamente. A continuación, la victima era obligada a beber cubetas llenas de agua. La cantidad era aproximadamente de 10 litros continuos. La muerte del acusado usualmente ocurría por distensión o ruptura del estómago.

La pera vaginal, oral o anal

Este instrumento de tortura tenía forma de pera (estrecho en una punta y ancho en la otra) y se introducía en la boca, la vagina o el ano del acusado, dependiendo del pecado cometido:

  • La oral se aplicaba a predicadores heréticos y reos de tendencias antiortodoxas.
  • La vaginal a las mujeres culpables de relaciones con Satanás o con uno de sus familiares.
  • La anal a los homosexuales pasivos.

La pera era forzada dentro de las cavidades mencionadas anteriormente, después era expandida al máximo girando un tornillo. La cavidad en cuestión resultaba irremediablemente mutilada, casi siempre ocasionando la muerte. Además del dolor que causaba cuando se abría, en sus paredes exteriores contaba con unas púas que desgarraban las cavidades del afectado provocando severas hemorragias.

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