Hechos reales,  Historias

Las Sirenas

La mayoría de las personas conoce el clásico “la Sirenita”, una bella historia de amor dónde se representa a las sirenas con una apariencia muy parecida a la de los humanos, a excepción de que las sirenas tienen cola en lugar de piernas y pies, pero ¿alguna vez te preguntaste de dónde surgió esa idea? ¿desde cuándo la humanidad conoce a las sirenas? ¿son un mito o fueron reales en algún tiempo?

Mitología Griega

Se dice que se trataba de seres con cuerpo de pájaro y rostro o torso de mujer, que se distinguían por una voz musical, hipnótica. El primer testimonio escrito que se tiene de ellas es su mención en La Odisea de Homero. Sin embargo, ya figuraban con esa forma en las representaciones artísticas más antiguas de Grecia, en monumentos y ofrendas funerarias. En ese tiempo se les vinculaba con el otro mundo, con el de los espíritus de los difuntos.

Siglo XVI

Eran representadas con un espejo y un peine en la mano, su cola era un emblema de prostitución y el espejo, considerado como objeto mágico, era atributo de la mujer impura que servía para contemplar el rostro de la Muerte o el culto al Diablo. También aparecen amamantando a sus crías y se pensaba que su leche era un alimento sobrenatural que permitía la recuperación de los héroes abandonados en el agua.

Las sirenas en Medio Oriente

Las primeras historias aparecieron en Asiria, antes del 1000 a. C. Ahí se representaban también con medio cuerpo de pez y su existencia se debe a una leyenda que cuenta que Derceto ofendió a Venus y la diosa le inspiró amor hacia un pastor. De este amor nació una niña: Semíramis, que llegaría a ser reina de Babilonia. Después de nacer su hija, terminó el amor. Derceto, llena de ira, abandonó a su hija, mató al hombre a quien había amado y se arrojó al agua dispuesta a suicidarse, pero los dioses no lo permitieron. Así dio origen a su morfología anfibia. La diosa fue adorada en templos en los que había grandes estanques y puesto que era la deidad que gobernaba los mares, sus sacerdotes solían vender licencias de pesca a los marineros.

Sirenas Británicas

En las Islas Británicas las sirenas eran presagios de mala suerte. Ellas podían nadar en agua dulce y llegar hasta los ríos o lagos y ahogar a sus víctimas. Algunas eran descritas como monstruos grandes, de hasta 600 m.

Testimonios

La ciencia afirma que las sirenas no existen, pero algunas personas, en específico relatos de marineros y piratas que han pasado de generación en generación afirman que dichos seres son reales, pero ¿dónde están las pruebas palpables?

En Egipto hay una cueva con pinturas rupestres en las que se aprecian personas con cola de pez, lanzas y redes (o al menos eso dicen) conocida como “La cueva de los nadadores”.

Un documental de Discovery cuenta con más detalle acerca de los testimonios anteriores:

Sirenas en la vida real

Sí, leíste bien. Existen sirenas en la vida real. Son personas que padecen de algo llamado Sirenomelia.

La sirenomelia es considerada una malformación que se define por la fusión de las extremidades inferiores en mayor o menor grado, remedando así la figura de un pez. Esta formación se produce en la cuarta semana de desarrollo embrionario. Se presenta de forma aislada o asociada a trastornos renales, cardiovasculares, gastrointestinales, respiratorios, neurológicos o genitales, formando parte del síndrome de regresión caudal, sin un patrón hereditario ni base genética demostrada.

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